L’Ape musicale

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Una convivencia musical y humana

de  Fabiana Crepaldi

Entre el 15 y el 22 de marzo, se celebró el 24.º Concurso Brasileño de Canto Maria Callas o, de forma más abarcadora, el Festival Callas 2026. Se inscribieron gratuitamente 93 candidatos de diez países latinoamericanos y de doce estados brasileños. Tras el análisis de los vídeos en la fase eliminatoria, 51 cantantes fueron seleccionados para presentarse en la semifinal, que tuvo lugar los días 16 y 17 en el Teatro Sérgio Cardoso, en São Paulo, y 16 avanzaron a la final, el 19 de marzo, en la Sala Mário Lago, en Jacareí. En las pruebas y recitales, los cantantes fueron acompañados por los pianistas Daniel Gonçalves y Karin Uzun.

En toda la programación, repercutió el carisma y la dedicación de Paulo Abrão Esper, creador y director del Concurso Maria Callas. Esper sabe sembrar amistades y construir alianzas. El concurso surgió precisamente de una gran alianza entre la Cia Ópera São Paulo y los Amigos da Ópera de Jacareí, ambas fundadas y dirigidas por Esper, con una verdadera lista de entidades: la Fundação Cultural de Jacarehy José Maria de Abreu; la APAA — Associação Paulista dos Amigos da Arte; la Sustenidos; el Istituto Italiano di Cultura San Paolo; el Consulado General de Italia en São Paulo; y el Consulado General de Grecia en São Paulo.

Esper cuenta, además, con la colaboración de valiosos amigos. Entre ellos están Antônio Roque Citadini, presidente de los Patronos de la Cia Ópera São Paulo, Alberto Marcondes, coordinador del Concurso Maria Callas, Dyra Oliveira, directora de la APAA, y Robson Tirotti, miembro de los Amigos de la Cia Ópera São Paulo. Cuenta, además, con el apoyo de la Secretaría de Cultura del Estado de São Paulo Marília Marton.

Tuve el privilegio de formar parte del jurado, que reunió a personalidades de cinco países de los continentes europeo y americano. Presidido por el talentoso maestro brasileño André Dos Santos, el jurado contó, además, con: la soprano griega Myrtò Papatanasiu, que actúa como protagonista en importantes teatros, como las óperas de Roma, París, Viena y Múnich, además de los teatros San Carlo y Liceu y el Metropolitan; el agente artístico español José Velasco; el italiano Vincenzo De Vivo, director artístico de la temporada lírica del Teatro delle Muse, de Ancona, y de la Academia de Arte Lírico, de Osimo; la argentina Maria Jaunarena, directora de la Asociación Juventus Lyrica; y el chileno Nicolás Vásquez Muñoz, director general de la Lírica Disidente.

Los premiados

Los premios se dividieron en dos categorías: femenina y masculina. En la categoría femenina, vencieron cuatro sopranos brasileñas: Elisa Braga (1.º premio), Anna Hernandez y Marília Carvalho (2.º) y Mayra Terzian (3.º). Los ganadores de la categoría masculina fueron el bajo argentino de tan solo 19 años Román Coccalotto (1.º premio), el barítono brasileño Leandro Abreu (2.º) y el tenor mexicano Christopher Gonzalez (3.º).

También fueron premiados el barítono Isaque Oliveira y la soprano Fernanda França, ambos brasileños, con el Premio Toriba Musical, ofrecido por el Hotel Toriba; la soprano brasileña Raquel Fortes con la Mención Honorífica del Rotary Club de Jacareí; y el tenor mexicano Misael Corralejo con los premios Encuentro de Tenores de Manaus y Lírica Disidente.

El Premio Lírica Disidente nació en 2024, en la conferencia anual de la Ópera Latinoamérica (OLA). Según la alianza firmada entre esta compañía independiente chilena y la Cia Ópera São Paulo, cada año un cantante que se haya presentado al menos en la fase semifinal del Concurso Maria Callas es elegido para participar en una ópera en Santiago. El año pasado, el barítono brasileño Flávio Antonione fue el Leporello en la ópera Don Giovanni; este año, Misael Corralejo hará de Alfredo Germont en La Traviata.

Más allá de las pruebas y los premios

Pero el Concurso Maria Callas va más allá de las pruebas y de una lista de premiados. Es, ante todo, un aprendizaje, una verdadera vivencia que impacta en la vida de los participantes, incluso de aquellos que ni siquiera llegaron a la final. Y todo ello no sólo de forma gratuita, sino con derecho a alojamiento y a una ayuda económica para quienes provienen de otros países o de ciudades más distantes.

La importancia de esta vivencia quedó clara el sábado 21. El programa original era, por la mañana, una masterclass con el experimentado y preciso maestro De Vivo. Lo que ocurrió de hecho fue una masterclass que él y Papatanasiu impartieron conjuntamente. Cuando un cantante terminaba de trabajar su aria bajo la orientación de De Vivo, iba a sentarse junto a Papatanasiu, quien conversaba pacientemente con el joven, señalaba sus defectos e indicaba caminos. ¡Todo ello sin dejar de manifestarse, junto con De Vivo, sobre la presentación del siguiente candidato!

Durante la masterclass, De Vivo enseñó la importancia de estudiar bien el texto — la pronunciación correcta, las vocales abiertas del italiano, memorizar si las consonantes van dobladas o no — antes de pasar al canto. En lo que respecta a la voz, Papatanasiu enseñó que el registro medio de la voz, donde reside la dificultad de tantos cantantes, es el “hogar” de la voz, es la base, es el registro que usamos en la voz hablada, y debe trabajarse muy bien.

Las conversaciones y las orientaciones, sin embargo, no terminaron cuando la masterclass llegó a su fin. Durante todo el día, De Vivo y Papatanasiu llevaron el cuaderno del concurso, donde habían hecho sus respectivas anotaciones sobre los candidatos, y atendieron con paciencia y generosidad a cada uno que se acercaba a pedirles orientación. Incluso durante la cena, gentilmente ofrecida por el Rotary Club de Jacareí tras el recital de los ganadores.

Era visible la alegría que la oportunidad de aprender con maestros tan cualificados y generosos trajo a esos jóvenes, que viven tan lejos de los grandes centros europeos donde la actividad lírica es más intensa. La fiesta se apoderó de todos los cantantes; todos se sentían premiados.

Una semana rica e intensa

El domingo día 15, un concierto en el Teatro Sérgio Cardoso, en São Paulo, abrió la semana de eventos del Festival Callas. La Orquestra Experimental de Repertório (OER), bajo la batuta de Wagner Polistchuk, acompañó a los solistas Maria Sole Gallevi, Richard Bauer y Anibal Mancini, ganadores de ediciones anteriores, así como a la soprano kazaja radicada en Italia Anastassiya Kozhukharova.

En aquella ocasión, Paulo Esper rindió un bello y merecido homenaje a un importante patrocinador del concurso que, como siempre, estaba presente: Domenico Fornara, el Cónsul General de Italia en São Paulo, quien dejará Brasil este año. Acompañado por la simpática Cónsul Adjunta Mariana Haddad, Fornara aprovechó para asumir un compromiso en nombre de sus sucesores: el Consulado continuará apoyando el Concurso Maria Callas. Echaremos de menos la sonrisa sincera y acogedora de este Cónsul dinámico y apasionado por las artes.

Y fue precisamente en el Consulado General de Italia en São Paulo, con Fornara y Haddad como atentos anfitriones, el evento de la noche del 16 de marzo, tras un día de pruebas semifinales. Paulo Esper entrevistó a Vincenzo De Vivo acerca de su vasta experiencia como director de diversos teatros de ópera en Italia y en España. La conversación se intercaló con música: el barítono Vinicius Atique y la soprano Thayana Roverso presentaron arias de Verdi y Puccini, acompañados al piano por Fernando Carrera.

Divina D’Acciaio

El viernes 20 de marzo, en el Theatro Municipal de São Paulo, fue el turno de una emotiva ceremonia promovida por el Consulado General de Grecia en São Paulo: la inauguración de la exposición de la escultura Divina D’Acciaio (Divina de Acero), del artista griego Nikos Floros, en homenaje a Maria Callas. Tras haber pasado por ciudades como Venecia, Roma, París, Dubái y Florencia, la escultura llegó al TMSP, donde permanecerá expuesta en el foyer durante tres meses.

Floros, que estaba presente, explicó que eligió el acero por ser atemporal, como la voz de Callas. Como las cenizas de Callas fueron esparcidas en el mar Egeo, él representó a la cantante como una cariátide — al fin y al cabo, las cariátides son uno de los símbolos de la arquitectura de la región del mar Egeo. La Callas de Floros sostiene en la mano izquierda una estructura dorada que, según él, representa el espectrograma de su interpretación de Casta Diva: “Lo intangible se convierte en forma, y la voz adquiere presencia”.

El evento contó con la presencia de autoridades, además del Cónsul General de Grecia Thomas Matsoukas, de la directora del Theatro Municipal Andréa Caruso y todo el jurado del Concurso Callas.

Y, en ese homenaje a Callas, quien de verdad reinó fue la música. Y Myrtò Papatanasiu tuvo un papel fundamental. Acompañada al piano por Daniel Gonçalves, la soprano griega interpretó la Canción de la Luna, de la ópera Rusalka, de Dvořák, Un bel dì vedremo y Vissi d’arte, respectivamente de las óperas Madama Butterfly y Tosca, ambas de Puccini, y una canción griega — pido disculpas por ser incapaz de escribir el nombre de la canción en griego. En este pequeño recital, fue posible apreciar un poco del arte de Papatanasiu, quien interpretó las cuatro piezas con gran sensibilidad.

Paulo Esper aprovechó la ocasión para homenajear a Papatanasiu, quien entró oficialmente en la extensa lista de Grandes Voces traídas por él a Brasil — la primera de esa lista fue Magda Olivero, quien, en 1997, participó en el jurado de la tercera edición del Concurso Maria Callas.

Emocionada, Papatanasiu habló de la importancia de la memoria y del arte de Callas en estos tiempos que atravesamos. “Maria Callas nos une, ella nos enseñó, ella nos enseña la voz del cielo; nos enseña a buscar la paz que necesitamos, nos enseña a tener paz interior, a pedir paz a otros corazones y a ser fieles a estos grandes valores — la cultura y la música; valores como la familia, la amistad, la fe, la fe en la vida”. Para Papatanasiu, debemos aprender de la música, esa música que nos hace soñar. Y ese sueño “es algo que debemos tener y ofrecer tanto a quien lo merece como a quien no lo merece, porque, quién sabe, esa persona puede llegar a ser alguien mejor”.

El cierre

La semana cerró con el recital de los jóvenes ganadores en dosis doble. Al final de la tarde del sábado 21, los once premiados, acompañados por Daniel Gonçalves y Karin Uzun, se presentaron en Jacareí. En el patio de butacas, entre los aficionados a la ópera de la ciudad, que siempre llenan los eventos de la Cia Ópera São Paulo, estaban el Alcalde de Jacareí Celso Florêncio y el presidente de la Fundação Cultural Felipe Auricchio. En la mañana del domingo, esos valientes jóvenes volvieron a cantar. Esta vez el recital fue en São Paulo, ante un público que contaba con diversos patrocinadores de la Cia Ópera São Paulo, autoridades y personalidades del mundo lírico de la ciudad.

Con Callas, sembrando valores e invirtiendo en el futuro

En la ceremonia celebrada en el TMSP, al sonar el gong de la Norma, instalado junto a la escultura, Esper recordó que en 2027 celebraremos los cincuenta años de la muerte de Callas y se realizará la 25.ª edición del Concurso que lleva su nombre. En ese momento, aprovechó para lanzar la 25.ª edición del Concurso Brasileño de Canto Maria Callas.

Quiero terminar confesándole al lector cuán gratificante fue no solo vivir esos preciosos momentos del Festival Callas, sino también revivirlos al escribir este relato. Cada día me siento más agradecida a Paulo Esper. Parte de esa gratitud es personal, por haberme brindado la alegría de compartir esos momentos, por la acogida en la ciudad de Jacareí y por la convivencia con un jurado tan unido: como dijo Papatanasiu, llorosa en el momento de la despedida, todos nos hicimos amigos.

Pero siento también una fuerte gratitud en un sentido mayor, colectivo, como ser humano. Sigo la línea del discurso de Papatanasiu: la música, como el arte en general, fortalece valores, acerca a las personas, cultiva el sueño, trae paz interior y empatía. Ofrecer tal vivencia a esos jóvenes es, pues, sembrar importantes valores en quienes representan nuestro futuro y cultivar el humanismo. ¡Que vengan las próximas ediciones del Concurso Maria Callas!


 

 

 
 
 

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